Saber cuánto cuesta una web corporativa a medida exige algo más que contar páginas. Una web es un proyecto con alcance, tecnología, diseño, contenidos, integraciones, validaciones y una fecha de entrega. Cuando alguna de esas variables cambia, también lo hacen las horas necesarias y el presupuesto.

Como referencia comercial de Feel Digital, una web corporativa sencilla puede situarse entre 1.500 y 2.500 euros sin IVA. Una web corporativa avanzada puede requerir entre 4.000 y 7.000 euros sin IVA. Un ecommerce en Shopify parte de 7.500 euros sin IVA y una aplicación o plataforma desarrollada a medida parte de 10.000 euros sin IVA.

Estos importes no son una tarifa universal ni una media de mercado. Son rangos orientativos de partida para proyectos con las condiciones descritas en esta guía. Antes de comprometer precio y calendario revisamos la arquitectura, las funcionalidades, el material disponible y las dependencias externas. Así evitamos que una cifra atractiva al inicio se convierta después en una cadena de extras imprevistos.

Presupuesto web

Respuesta rápida

Para estimar una web necesitamos conocer qué debe hacer, cuántas plantillas o páginas tendrá, qué tecnología encaja, qué contenido existe y qué sistemas debe conectar. El presupuesto final traduce ese alcance a horas de estrategia, diseño, desarrollo, pruebas y despliegue.

Rangos orientativos de precio para una web en 2026

La siguiente tabla permite identificar un orden de magnitud. Cada escenario presupone que el cliente aporta el contenido base, participa en las validaciones y dispone de dominio, hosting y licencias a su nombre.

Tipo de proyecto

Web corporativa sencilla

Alcance de referencia
Alrededor de 6 páginas, estructura acotada y WordPress
Inversión orientativa sin IVA
1.500–2.500 €
Dedicación estimada
20 horas
Plazo orientativo
3–5 semanas

Tipo de proyecto

Web corporativa avanzada

Alcance de referencia
Hasta 20 páginas, más plantillas, contenidos y requisitos
Inversión orientativa sin IVA
4.000–7.000 €
Dedicación estimada
80 horas
Plazo orientativo
8–12 semanas

Tipo de proyecto

Ecommerce en Shopify

Alcance de referencia
Catálogo, categorías, fichas, pagos y configuración comercial
Inversión orientativa sin IVA
Desde 7.500 €
Dedicación estimada
150 horas
Plazo orientativo
10–16 semanas

Tipo de proyecto

Aplicación o plataforma a medida

Alcance de referencia
Flujos propios, usuarios, lógica e integraciones específicas
Inversión orientativa sin IVA
Desde 10.000 €
Dedicación estimada
200 horas
Plazo orientativo
Desde 16 semanas

Las horas son una referencia para dimensionar el trabajo, no un paquete rígido que deba consumirse por completo. El plazo tampoco equivale a dividir horas entre jornadas: incluye reuniones, preparación de materiales, tiempos de aprobación, pruebas, correcciones y coordinación con proveedores o equipos del cliente.

Web corporativa sencilla: de 1.500 a 2.500 euros sin IVA

Este escenario encaja cuando la empresa necesita una presencia profesional clara y el alcance puede resolverse con unas seis páginas: inicio, empresa, servicios, una página de detalle, contacto y una sección legal o equivalente. La referencia contempla unas 20 horas de trabajo y una implementación en WordPress sobre una base visual acordada.

Puede incluir arquitectura, adaptación responsive, configuración de formularios, SEO técnico inicial, analítica, carga del contenido acordado, pruebas y publicación. No presupone una identidad visual nueva, un diseño completamente exclusivo, animaciones complejas ni conexiones avanzadas con sistemas de negocio.

Es una opción razonable para una empresa que ya sabe qué quiere comunicar, entrega el material a tiempo y necesita una web fiable sin multiplicar plantillas. El plazo orientativo es de tres a cinco semanas, condicionado por la disponibilidad de contenidos y las validaciones.

Web corporativa avanzada: de 4.000 a 7.000 euros sin IVA

Una web de hasta unas veinte páginas suele incorporar más tipos de contenido, mayor profundidad de servicios, recursos descargables, artículos, casos, formularios diferenciados o requisitos de rendimiento y medición más exigentes. La referencia es de 80 horas y un plazo de ocho a doce semanas.

La tecnología puede ser WordPress o una arquitectura con Next.js y Vercel, según las necesidades de edición, rendimiento, integración y mantenimiento. La decisión no se toma por moda: se valora quién actualizará la web, con qué frecuencia, qué dependencias existen y qué coste operativo tendrá cada alternativa. Esta comparativa entre WordPress y Next.js explica los criterios con más detalle.

El rango aumenta cuando hay numerosas plantillas únicas, datos que migrar, requisitos de accesibilidad específicos, búsquedas internas, áreas restringidas o un proceso de aprobación con varios departamentos. Si la empresa necesita una dirección creativa y un sistema visual totalmente a medida, esa fase se delimita y cotiza de forma independiente.

Ecommerce en Shopify: desde 7.500 euros sin IVA

En comercio electrónico, el número de páginas deja de ser suficiente para estimar. Importan las categorías, referencias, variantes, mercados, reglas fiscales, envíos, medios de pago, aplicaciones, promociones y datos que deben migrarse. Por eso la referencia parte de 7.500 euros, unas 150 horas y un plazo de diez a dieciséis semanas, pero el alcance final depende del catálogo.

Una tienda con veinte productos simples no requiere el mismo trabajo que un catálogo con miles de referencias, atributos, combinaciones, tarifas por zona y sincronización con un ERP. Tampoco es igual cargar información ya normalizada que limpiar hojas de cálculo, imágenes y descripciones procedentes de varios sistemas.

Shopify reduce parte de la infraestructura que habría que construir desde cero, pero no elimina el trabajo de arquitectura comercial, configuración, adaptación de tema, analítica, pruebas de compra, contenidos, privacidad y formación. Las cuotas de Shopify, las aplicaciones de terceros y las licencias permanecen a nombre y cargo del cliente.

Aplicación o plataforma a medida: desde 10.000 euros sin IVA

Una aplicación no se presupuesta como una web informativa con más páginas. Puede necesitar cuentas de usuario, permisos, base de datos, paneles, pagos, notificaciones, procesos internos, APIs, seguridad y lógica propia. El punto de partida de Feel Digital es de 10.000 euros sin IVA, con una dedicación inicial de unas 200 horas y un plazo desde dieciséis semanas.

Antes de desarrollar conviene definir un primer alcance útil: qué problema resuelve, quién lo utiliza y cuál es el flujo imprescindible. Separar un producto mínimo viable de las evoluciones posteriores hace que la estimación sea más defendible y permite validar decisiones antes de asumir todo el coste.

Los siete factores que más cambian un presupuesto web

Dos propuestas solo son comparables si responden al mismo alcance. Estos son los factores que conviene revisar antes de valorar si un presupuesto es caro o barato.

1. Tipo de proyecto y objetivo de negocio

Una web informativa ordena y presenta información. Un ecommerce debe completar transacciones. Una plataforma gestiona usuarios y procesos. Cada tipo añade niveles distintos de lógica, seguridad, prueba y responsabilidad. El objetivo también condiciona la arquitectura: no se estructura igual una web para generar solicitudes que un catálogo destinado a distribuidores.

2. Arquitectura, páginas y plantillas únicas

Veinte páginas basadas en cuatro plantillas pueden ser más eficientes que diez páginas completamente distintas. Por eso preguntamos tanto por el mapa de contenidos como por los tipos de página. La arquitectura define jerarquías, navegación, relaciones y llamadas a la acción; no es una lista administrativa de URLs.

3. Tecnología y forma de edición

WordPress puede encajar en equipos que necesitan editar páginas con frecuencia y quieren un ecosistema amplio. Shopify aporta una base especializada para comercio. Next.js y Vercel pueden ser adecuados cuando el rendimiento, la flexibilidad de interfaz o las integraciones justifican un desarrollo más controlado. La tecnología debe servir al proyecto durante su vida útil, no solo durante el lanzamiento.

4. Diseño y nivel de personalización

Adaptar una base visual a la identidad existente no equivale a investigar usuarios, crear una dirección de arte, diseñar todas las pantallas y documentar un sistema de componentes. El presupuesto debe indicar qué nivel de diseño está incluido. En Feel Digital, un diseño totalmente a medida y las secciones especiales se cotizan aparte cuando requieren una fase propia.

5. Contenidos y migración

El cliente aporta el contenido base y nosotros podemos estructurarlo, enriquecerlo y cargarlo para su validación. Si hay que redactar desde cero para posicionamiento, traducir, producir fotografía o vídeo, migrar un histórico complejo o limpiar un catálogo, el esfuerzo se calcula por separado. Esta distinción evita ocultar bajo la palabra “contenido” tareas muy diferentes.

6. Integraciones y automatizaciones

Conectar un formulario con un correo no tiene el mismo alcance que integrarlo con un CRM, crear reglas de cualificación, sincronizar inventario o automatizar procesos. Cada sistema externo introduce documentación, permisos, límites, pruebas y posibles dependencias con otro proveedor. Las integraciones avanzadas y las automatizaciones se presupuestan tras validar su viabilidad.

7. Validación, revisiones y coordinación

La propuesta habitual incluye dos rondas de revisiones. Si participan varios equipos, existen requisitos regulatorios o las decisiones cambian una vez desarrollado el alcance, la coordinación aumenta. Definir quién aprueba y en qué plazo protege tanto el calendario como el presupuesto.

Qué incluye normalmente el presupuesto de Feel Digital

El documento final detalla el alcance exacto, pero una propuesta de desarrollo web puede contemplar estas partidas:

  • Estrategia inicial y arquitectura de información.
  • Desarrollo de las páginas, plantillas y componentes acordados.
  • Adaptación a móvil, tableta y escritorio.
  • Carga o migración de los contenidos delimitados en la propuesta.
  • Configuración SEO inicial: indexabilidad, metadatos, jerarquía, sitemap y base técnica.
  • Configuración de analítica con GA4 y GTM cuando corresponda.
  • Formularios e integraciones estándar definidas.
  • Pruebas funcionales, revisión responsive y despliegue en producción.
  • Formación para que el equipo gestione el contenido previsto.
  • Dos rondas de revisiones dentro del alcance aprobado.

“SEO inicial” no significa garantizar posiciones ni ejecutar indefinidamente una estrategia de contenidos. Significa entregar una base rastreable y coherente. El posicionamiento continuado requiere investigación, producción, enlaces, seguimiento y aprendizaje; si se necesita, se plantea como un servicio diferenciado.

Qué se cotiza aparte y por qué

Separar partidas no sirve para inflar el presupuesto, sino para que la empresa pueda decidir qué necesita ahora y qué puede programar después.

Área

Contenido base

Tratamiento habitual
Lo aporta el cliente; Feel Digital lo estructura y enriquece
Motivo
Mantener la exactitud y la voz del negocio

Área

Copy SEO avanzado

Tratamiento habitual
Se cotiza aparte
Motivo
Exige investigación, redacción y validación específicas

Área

Diseño totalmente a medida

Tratamiento habitual
Se cotiza aparte
Motivo
Requiere dirección creativa, UX/UI y más validaciones

Área

Fotografía, vídeo y traducciones

Tratamiento habitual
Se cotizan aparte
Motivo
Dependen de producción, idiomas y proveedores

Área

Integraciones avanzadas y automatizaciones

Tratamiento habitual
Se cotizan aparte
Motivo
Su complejidad depende de sistemas y APIs externos

Área

Migraciones complejas

Tratamiento habitual
Se cotizan aparte
Motivo
Requieren inventario, transformación, pruebas y control de URLs

Área

Hosting, dominio, licencias y aplicaciones

Tratamiento habitual
Los aporta y posee el cliente
Motivo
El cliente conserva propiedad, acceso y control de costes

Área

Mantenimiento y evolutivos

Tratamiento habitual
Bolsa de horas separada
Motivo
El soporte posterior se adapta a necesidades reales

Área

Campañas de captación

Tratamiento habitual
Servicio independiente
Motivo
La inversión y optimización de medios tienen otro alcance

El dominio, el hosting y las licencias deben quedar a nombre del cliente. La agencia puede orientar, configurar y documentar, pero la empresa conserva el control de sus activos y conoce los costes recurrentes. El mantenimiento no está incluido de manera indefinida: después de la entrega puede contratarse una bolsa de horas para soporte o evolutivos.

Cómo convertimos el alcance en una estimación

El proceso empieza con una conversación y un inventario básico. No hace falta redactar un pliego técnico perfecto, pero sí responder a preguntas concretas:

  1. ¿Qué debe conseguir la web y qué acción esperas del visitante?
  2. ¿Qué públicos, servicios, categorías o productos debe cubrir?
  3. ¿Qué páginas existen y cuáles hay que crear o migrar?
  4. ¿Quién aportará textos, imágenes, fichas y traducciones?
  5. ¿Qué sistemas debe conectar y quién facilita los accesos técnicos?
  6. ¿Quién editará la web y con qué frecuencia?
  7. ¿Quién aprobará el proyecto y qué fecha condiciona el lanzamiento?

Con esas respuestas proponemos arquitectura, tecnología, entregables, exclusiones, horas y calendario. Si una variable todavía no puede concretarse, la dejamos como supuesto o fase separada; no la ocultamos dentro de una cifra cerrada.

La forma de pago habitual es por transferencia: 50% al comenzar y 50% al entregar en producción, de acuerdo con los hitos recogidos en la propuesta. Trabajamos con empresas en España y expresamos los importes de esta guía sin IVA.

Qué puede alargar el plazo aunque el desarrollo vaya bien

Los retrasos no siempre proceden del código. Una web puede quedar bloqueada por textos sin aprobar, fotografías pendientes, credenciales que no llegan, decisiones repartidas entre varios departamentos o datos incompatibles con el sistema de destino.

Para proteger el calendario conviene nombrar una persona responsable, preparar el contenido antes de su fase de carga y agrupar comentarios en las dos rondas previstas. También ayuda validar primero arquitectura y prototipo, antes de corregir en producción decisiones que podían resolverse sobre un esquema.

El rendimiento forma parte de las pruebas, pero debe medirse con contexto. Nuestra guía sobre Core Web Vitals y conversión explica por qué una puntuación aislada no sustituye a la experiencia real ni a los datos de campo.

Cómo comparar presupuestos sin elegir solo por precio

Una propuesta económica es útil si permite contestar qué se entregará, qué no, quién asume cada tarea y qué ocurrirá cuando aparezca un cambio. Antes de comparar dos ofertas, verifica:

  • Que ambas incluyen el mismo número de páginas, plantillas y funcionalidades.
  • Que el nivel de diseño y la adaptación móvil están definidos.
  • Que contenidos, migraciones e integraciones tienen límites claros.
  • Que se especifican SEO inicial, analítica, pruebas y formación.
  • Que dominio, hosting, licencias y propiedad del código o configuración están aclarados.
  • Que aparecen el calendario, las revisiones, los hitos de pago y las exclusiones.
  • Que existe un criterio para presupuestar cambios fuera de alcance.

Una cifra baja puede ser adecuada para un alcance pequeño. El problema aparece cuando se compara con una propuesta más completa como si ambas resolvieran lo mismo. También puede suceder lo contrario: no tiene sentido pagar por una plataforma compleja cuando una web corporativa sencilla cumple el objetivo.

Si todavía no sabes si necesitas mejorar la web actual o empezar otra, revisa primero los errores de UX y diseño que frenan la conversión. Una auditoría puede revelar que el problema no exige un rediseño completo.

Qué información necesitamos para preparar tu presupuesto

Puedes iniciar la conversación con una lista aproximada de páginas, ejemplos de referencia, tecnología actual, fecha deseada y cualquier integración imprescindible. Si es un ecommerce, añade número de categorías, productos, variantes, idiomas, mercados y forma actual de gestionar el catálogo. Si es una plataforma, describe usuarios, permisos y flujo principal.

No necesitas decidir la tecnología antes de hablar. En el servicio de desarrollo web para empresas estudiamos qué opción encaja con el alcance, el equipo y la operación futura.

Siguiente paso

Convirtamos el alcance en una estimación

Cuéntanos qué tipo de proyecto necesitas, qué debe conseguir y qué materiales tienes. Revisaremos el alcance antes de confirmar precio y calendario, sin convertir estos rangos orientativos en una tarifa automática.

La auditoría no sustituye al análisis funcional necesario para cerrar un precio, pero ayuda a decidir qué merece atención primero.